En el proyecto del comedor los hilos se entrelazan, cobran vida y unen los recuerdos afectivos con el arte. La mesa redonda aparece como el núcleo, donde convergen historias en encuentros íntimos, reflejando una conexión profunda y ancestral. El piso de mármol tejido aporta una textura elegante y atemporal, mientras que las vetas de piedra añaden una capa de sofisticación natural y fluidez al espacio. El uso de paja natural en la bodega ofrece un contraste orgánico, que recuerda a la sencillez y el toque artesanal, equilibrando el lujo del mármol con la rusticidad de la paja.