Seiza es un estilo japonés formal de sentarse sobre los talones, que refleja la estricta disciplina de la era samurái; También es una costumbre que influyó directamente en la arquitectura japonesa, con los tradicionales suelos de tatami y muebles bajos. El proyecto es una sala de exposición, reflexión y experiencias. El espacio propone un concepto de esencialismo estético ligado a la filosofía oriental. Las texturas en cemento y pigmentos rescatan lo ancestral y recuerdan las técnicas simples y toscas de las construcciones antiguas.