En un mundo marcado por la incertidumbre y la frustración, el baño puede ser el momento sagrado del individuo para purificar el cuerpo y el espíritu. Así, el proyecto de Walter Schimmelpfeng trae al hogar reminiscencias de baños en cascadas y ríos, refiriéndose a la memoria y al momento de restablecer el equilibrio, un escape de lo automático. Una auténtica inmersión en la naturaleza.