La idea es un ambiente que exalta las sensaciones, ya sea a través del sonido del agua brotando de una fuente que brota del techo, o a través de la distribución que combina piezas orgánicas, desde alfombras hasta muebles. El portal de entrada, el piso y parte de una pared son de gres porcelánico que simulan la piedra. Enmarcada por la naturaleza, la habitación se abraza a sí misma, con una iluminación suave y diáfana.