Lejos de los convencionalismos que optan por colores claros para las zonas de relax, el proyecto recurre a tonos oscuros, no menos tranquilos. Dividido en ambientes conectados, cuenta con una cascada de agua en la entrada, un acogedor baño seguido de una zona de ducha y un cómodo vestidor. En la composición destaca la fuerte presencia de la piedra, el paisajismo y el arte en relación con el bienestar.