La Sala Ámbar es el refugio del dueño de la casa, donde bar y cigarrrería se encuentran en armonía. Iluminación indirecta, paleta cálida y materiales nobles, confieren el acogimiento. Pensada para momentos de contemplación o buenas conversaciones, exhala sofisticación sin excesos. Cada detalle revela gusto refinado y atmósfera atemporal. Un espacio para vivir el placer del tiempo desacelerado.