El objetivo de Mariane Siqueira al inicio del proyecto era preservar la vista del horizonte de la ciudad. Si bien conservó la arquitectura existente, también optó por mantener las piedras y el hormigón. “La idea era transformar el espacio sin perder su esencia, sus recuerdos afectivos”. Para llevar a cabo esta transformación, el arquitecto invirtió en elementos modernos, como estructuras metálicas. La identidad del ambiente aparece en soluciones como el diseño del techo y la aplicación de tonos negros, dorados metalizados y terracotas. El restaurante Latulia, referente entre los restaurantes que sirven carnes de primera de la ciudad, lleva a cabo la operación.