El espacio recuerda a una antigua oficina pública. El paisajismo nos recuerda algo lírico: las plantas funcionan como la memoria que lo mezcla todo, sin principio ni fin. Elementos como tarjetas de tiempo, mesas telefónicas PABX, varios archivos y máquinas de escribir de los años 1940, 1950 y 1060 se mezclan con otros elementos de la época, dando un toque surrealista al restaurante con una atmósfera de algo perdido en el tiempo.