La iconografía de la Iglesia de la Natividad y del Palacio Araguaia es venerada en el restaurante Arcos, diseñado por el arquitecto Bruno Freitas y la interiorista Cássia Veras. El dúo apostó por el elemento de las dos arquitecturas de símbolos estatales para reforzar la conexión del medio ambiente con la historia y la identidad regional. Diseñado para permitir una experiencia única de contemplación de la Serra do Carmo y el Lago de Palmas, el entorno se integra con el paisaje con grandes ventanales y techos diseñados para garantizar la sombra. Un espacio contemporáneo, pero que realza Tocantins.