Espacio desarrollado por el arquitecto Lucas Machado, el espacio de 117 m² centra su atención en la importancia de llevar nuestra historia con nosotros. En el proyecto se rescatan memorias afectivas a través de objetos, muebles y materiales. Suelos de cerámica natural, pintura rústica, vallas de eucalipto y vegetación ganan espacio aportando luminosidad y calidez al visitante. Con un diseño biofílico, el lugar se asemeja a los bosques y jardines del Rio Quente Resort, junto con la madera de “eucalipto” reutilizada que también hace referencia a los numerosos árboles del lugar.