En 18m2, la suite de niña se revela en una atmósfera lúdica, delicada y acogedora, donde referencias clásicas encuentran toques contemporáneos. Rindiendo homenaje a sus hijas, Catarina y Elisa, la arquitecta traduce la esencia del tema Sembrar Sueños al celebrar el inicio de una nueva vida y la construcción de memorias afectivas en familia. Tonos suaves, materiales naturales y una composición armoniosa entre estética y funcionalidad crean un refugio sensible y sofisticado, pensado para crecer junto con las pequeñas y acoger sus sueños desde los primeros pasos.