Con el propósito de resaltar la textura de los materiales y la belleza de los objetos hechos a mano, la arquitecta Isabella Nalón imaginó una caja monocromática, en tono arena, diseñada para fomentar una vida más tranquila y saludable. El espacio de 76 m² alberga un rincón de lectura donde también es posible meditar, escuchar música y disfrutar con los amigos. Estas actividades están rodeadas de mucho confort gracias a la composición del decorado, que incluye un panel de fibras y semillas naturales, de Monica Carvalho, y sábanas tejidas con lana de oveja de Inês Schertel.