Aconchego fue la inspiración para crear Refúgio, un lugar para relajarse, donde los colores y texturas del desierto crean una sensación de soledad. La referencia aparece en el color arena de las paredes, con textura aterciopelada, y en el techo de terracota rojizo, que remite al atardecer. Las dunas están representadas en el movimiento de las telas en el techo y las paredes, contrastando con la rusticidad del banco de lectura de mampostería con nichos para libros. Refúgio Aconchego fue diseñado para ser un rincón de
descansar del ritmo acelerado de la vida, aportando elementos que invitan a entrar, relajarse y distanciarse del mundo exterior.