Es con ligereza y autenticidad que Ricardo Dorascenzi abre las puertas de CASACOR a los visitantes. Un ambiente contemporáneo que muestra formas simples y una mezcla equilibrada de texturas, en las que aparecen la piedra y el hormigón. La sensación de acogida nace de los tonos tierra, el protagonismo de la madera y el jardín que da más vida al espacio. La iluminación minimalista resalta los elementos de forma específica y produce contrastes sutiles, reforzando la sofisticación. El espacio se integra con el arte a través de una pantalla tensada que resalta imágenes impresas en tela, obras firmadas por la fotógrafa Ana Isméria.