El aparcamiento de 270 m2 se transformó en una plaza para recibir a los visitantes. La instalación de los cubos hace una analogía con la
momento actual, donde necesitamos refugiarnos en nuestros hogares. Los bancos sinuosos son piezas diseñadas por el arquitecto Jaime Lerner y
nos invita a hacer una pausa para la reflexión individual. En el jardín combinaciones de especies nativas y tropicales. Por la noche el jardín se ilumina
puntual y escénico, creando un ambiente diferenciado. Y como dijo el Arquitecto Jaime Lerner: “Quien crea, cada día nace”, y así la VIDA sigue fluyendo.