El cuarto Suna, la palabra que significa “arena” en japonés, busca sensaciones de calma y fluidez. Celebra la belleza imperfecta, la impermanencia de la vida. Como granos de arena que al contacto con el viento toman las más diversas y bellas formas, en constante transformación y aceptación. Arquitectura que trasciende el tiempo y el espacio, diferentes texturas y elementos naturales, unidos por tonos claros y líneas sobrias. Contemporáneo combinado con raíces culturales, minimalismo combinado con tradicional, un sentido estético puro basado en la función.