Enrico, un adolescente autista amante de la música y de su perro, es la inspiración de esta habitación diseñada para su comodidad y autonomía. El objetivo va más allá de satisfacer las necesidades específicas del chico de 14 años, también es fomentar su independencia y autoestima. Para crear un ambiente inclusivo y lleno de personalidad, Alessandra apuesta por la tecnología de la automatización, los materiales sensoriales y las formas orgánicas. Lo más destacado del proyecto es la cama, que tiene una cabecera especialmente diseñada por el arquitecto: el mueble tiene la misma silueta que la Pipa para que Enrico no pierda el contacto con su querida mascota mientras duerme.