Este cuarto es un refugio de afecto, donde la intimidad de la pareja toma forma. Entre libros y texturas, los recuerdos se revelan en cada detalle. Obras de los hijos comparten la pared con grandes artistas, sellando el amor que habita allí. La chimenea calienta el cuerpo, pero es el alma la que se siente abrazada. El cabecero estampado, la alfombra llamativa, los tonos cálidos: todo cuenta una historia única, hecha de vínculos, vivencias y emociones compartidas.