La sabiduría y el saber de los pueblos originarios inspiraron este ambiente. Se eligieron varias especies vegetales que activan nuestra fauna y flora en busca de reconexión con la naturaleza y el pasado. En el espacio, el mobiliario enfocado al bienestar se combina con las zonas circulares delimitadas, que recuerdan a los huecos, creando así puntos de encuentro. El sinuoso camino que conduce a la puerta de entrada está guiado por los gráficos de tatuajes indígenas. Y en esta recuperación de la ascendencia, Jardim da Cura presenta especies medicinales que nos recuerdan conocimientos pasados.