El dúo creó este espacio pensando en un lugar donde las preocupaciones quedan a un lado y el buen vivir es una constante. Asimismo, la idea era demostrar que un rincón de la casa, largo y estrecho en este caso, podría utilizarse para una piscina con aeróbic acuático y un bar. El lugar tiene mucha vegetación y está equipado con luces inteligentes para que pueda usarse incluso en las noches calurosas. Para hacerlo aún más acogedor, los profesionales equilibraron los colores neutros con el verde natural.