El espacio fue diseñado para ser un segundo hogar, quizás un pequeño refugio en las calles de París. La arquitectura del edificio, de estilo ecléctico, inspiró la creación de este ambiente agradable, respetando las características del entorno. La luz natural fue el punto de partida a la hora de elegir los colores y texturas utilizadas. Para acentuar el aspecto acogedor, se instaló en la sala de estar una chimenea oscura revestida de porcelana negra. El revestimiento utilizado en el espacio gourmet es claro y texturizado.