Un ambiente luminoso y elegante, que proporciona una conexión armoniosa con el jardín y entre los visitantes. Casi un salón-jardín, con un sofá en forma de isla, tonos claros y un fuerte toque verde, que aparece en la vegetación (interior y exterior) y en algunos tejidos utilizados por la arquitecta Paula Neder. Un espacio acogedor para disfrutar de buenos momentos, disfrutar del sonido del piano, estar con amigos. En la decoración llaman la atención dos paneles: uno que reúne obras de arte; y el otro, creado por Coletivo Muda, en forma de lambe-lambe, e instalado en el techo, aportando un color impactante al ambiente.