Para el loft Perto do Mar, Mauricio Nóbrega Arquitetura creó un proyecto atemporal, con ambientes que rezuman la ligereza y frescura de una casa en la playa. El revestimiento es casi en su totalidad de peroba de oro de demolición, tanto en suelo como en paredes. La excepción son las zonas húmedas de cocina y baño, que cuentan con la misma cerámica artesanal en tono pistacho. La decoración aporta un aire hi-lo con tapices Hathi de fibras naturales como el yute y la lana -incluidos los colgados en la pared o utilizados en el sofá-, además de muebles y objetos de colección que van desde cestas hasta un sillón de los años 50 de Joaquim Tenreiro. La selección de arte es cuidada y aporta una mezcla interesante. "Esta combinación fue esencial para aportar sofisticación y personalidad al loft".