El comedor principal busca potenciar esta estancia, invitándonos a hacer una pausa en la rutina diaria. Los elementos que lo componen juegan con la geometría, la luz, el color, las texturas y los relieves, tanto en paredes como en suelos, volviendo a nuestras raíces. La gestión y aprovechamiento de la luz natural con ventanas movibles permite trazar los límites entre interior y exterior, y el uso de luz indirecta y puntual busca privacidad y confort.