Gratamente rodeado por tres generosos salones, este espacio merece ser disfrutado por nuestros visitantes. Puede ser que, a lo largo de la exposición, Gafisa promueva allí varios encuentros. Para ello se utilizó mobiliario de exterior y se construyó una pérgola, en armonía con la arquitectura de la casa, que hizo el ambiente aún más acogedor. Los jardines también recibieron un tratamiento especial por parte de la paisajista Anna Luiza Rothier.