Centrado en el tema de Private Infinity, el arquitecto Hélio Albuquerque muestra mucho de sí mismo a través de sus objetos en el espacio de 80 m² que rinde homenaje a su compañera de trabajo durante 27 años, Sonia Peres. El proyecto aprovecha el panel existente de Athos Bulcão, utiliza tonos neutros y muchas texturas en un ambiente que confirma que no hay necesidad de grandes intervenciones en una renovación para crear un espacio contemporáneo y acogedor. Destacan el mobiliario moderno, obras de Ceschiatti, Burle Marx, Sônia Ebling, Siron, Tarcísio Veloso, Portinari, Picasso, Salvador Dali, Chagal y la lámpara LBB de la arquitecta italo-brasileña Lina Bo Bardi.