Fue en la mitología griega donde Patrícia Hagobian encontró inspiración para su proyecto. Céfiro, el dios del viento del oeste, según la leyenda, era violento e impetuoso. Para conquistar el corazón de su amada Chlóris, diosa de la primavera, necesitaba controlar su fuerza, transformándose en una suave brisa. Distribuidos en 140 m2, los espacios se separaron en bloques. Grandes ventanales y aberturas cercanas al techo aseguran la luz natural y la ventilación del espacio. El espacio más grande del loft se divide en una sala de televisión y una oficina en casa. Diseñados por Mauricio Bomfim, el sofá y los sillones complementan la elegante decoración.