El proyecto de Daiany Gimenes rinde homenaje a la naturaleza y a la sabiduría de nuestros antepasados. A través de elementos naturales, el entorno de 250 m² pretende que el visitante se sienta bienvenido al iniciar su experiencia en CASACOR. Vegetación, vasijas de barro y pinturas orgánicas realizadas por la propia arquitecta componen el entorno, creando un espacio acogedor, sostenible y conectado con la riqueza cultural e histórica de las primeras civilizaciones. Es un rescate de técnicas tradicionales adaptadas al contexto contemporáneo.