En su sexta participación en CASACOR, el arquitecto Gustavo Martins adoptó tonos claros y elementos que relacionan al hombre y la naturaleza para saludar a Iemanjá, la divinidad que representa lo femenino y simboliza las aguas, la protección y el equilibrio entre la fuerza y la calma. El espacio de 72 m², distribuidos entre salón, cocina, dormitorio y baño, destaca la casa como un lugar de pertenencia y plenitud emocional. Se destacan la lámpara colgante de Juliana Nagle, desarrollada especialmente para el proyecto, y la cama Broa, lanzada por Roberta Banqueri.