Un espacio colorido y casual – como la personalidad de Río de Janeiro -, que refleja las nuevas tendencias de vida, en un mundo pospandemia
en los que los entornos necesitan dar cabida a múltiples funcionalidades, incluso en tamaños reducidos. Es un bar, es una cocina, es una sala de estar. Y es, arriba
Ante todo, un lugar dedicado al descanso y la desconexión del mundo exterior, un espacio que celebra la salud física y mental. Un auténtico refugio con un ambiente íntimo que prioriza el confort con muebles contemporáneos y acogedores e incluso algunos souvenirs de la propia arquitecta, que añaden un toque aún más cariñoso a la decoración.