Comer fuera de casa fue la inspiración para que la arquitecta Priscila Gabriel creara el ambiente. Como en Estados Unidos, la atención se centró en un espacio de jardín para cocinar y utilizar la barbacoa. Con 80m², el proyecto no tiene carpintería en su composición y está formado por bancos suspendidos y una mesa de comedor de altura reducida, íntegramente pensados para uso exterior. La porcelana, el acero inoxidable y la carpintería metálica fueron los principales materiales utilizados. Una propuesta que dialoga entre lo externo y lo particular.