En el área descubierta del jardín de 127 m2, las macetas altísimas actúan como el skyline de las metrópolis, que idealmente se erigirían junto al verde. "¿Por qué la idea de progreso está alineada con el construir y no con el plantar? ¿Cómo vivirá la sociedad contemporánea, tomada por tecnologías, en armonía con la naturaleza? Los sueños sembrados aquí derivan del impulso de unir lo natural y el arte en el surgimiento de una colectividad sostenible", incita el profesional, veterano con más de 25 participaciones en CASACOR. Su jardín se extiende por la escalera frontal del edificio, que se encuentra actualmente interditada, e incluye obras de Bia Dória y lienzos de Gogó y Pimpa Alcântara.