El lugar guarda muchas historias, como retaguardia de grandes eventos, encuentros y recepciones en el palacio. El proyecto fue creado a partir de ahí, de los bastidores de una copa en las casas de Minas. El desafío de actualizar el espacio para recibir otros usos fue resuelto con el uso de colores en la madera lacada y en el rendido de MDF crudo con diseño autoral de las arquitectas, cortado a laser.