Un mundo dulce, donde afloran sabores y texturas que despiertan recuerdos de la infancia, despertando esa sensación de felicidad y dulces sueños. Con este objetivo, los arquitectos Hemilly Lourenço, Isabelle Size y Lana Edla rediseñaron el pasado en un formato contemporáneo, introduciendo tecnologías constructivas, diseño original y estilo vintage para componer el ambiente que acoge la heladería-confitería. Un ambiente encantador para que los visitantes disfruten de una deliciosa experiencia gastronómica.