Un rincón al aire libre, ligeramente protegido de la lluvia por sombrillas, y con mucho espacio para reuniones informales y relajadas, típicas de Río. Con vistas a los jardines y (casi) a todo lo que sucede fuera de la casa, se encuentra la terraza. Integrado aún más en el paisaje natural circundante con el uso de diferentes especies de plantas y el muro principal ocupado por un jardín vertical. Un ambiente tropical, luminoso, sin pretensiones y muy carioca.