Una casa de playa que busca la sencillez, reflejando la relación del hombre con la naturaleza y equilibrando las energías de agitación y calma. El loft, dividido en sector social y área íntima, combina funcionalidad y estética. En este escenario que prioriza pocos elementos, destaca la composición entre los muros de piedra y la vegetación que envuelve todo el espacio. Este escenario crea una sensación de protección para quienes están dentro, al mismo tiempo que despierta la apreciación del verde en el exterior. Imponiéndose como una obra viva, el proyecto forma diseños que cambian dependiendo de la luminosidad de sus aberturas.