Inspirado en la arquitectura mediterránea, el espacio celebra la bienvenida a nuestro hogar principal: el cuerpo. La paleta de luces crea un ambiente eterno y atemporal y muestra cuán simple es el verdadero camino hacia la sofisticación. Los tonos suaves aportan paz y armonía en este reencuentro del ser, alma y cuerpo. La curaduría de muebles reúne creaciones de los diseñadores Sérgio Rodrigues y Fernando Mendes y la marca Etel. Y, para la decoración, el profesional eligió elementos que aporten equilibrio a los cinco sentidos, permitiendo al individuo experimentar lo imprescindible que es complacer el propio cuerpo para estar bien consigo mismo y con los demás.