Desarrollada por el arquitecto Quintino Facci y su equipo, la pequeña casa de 49 m² explora la relación entre el cuerpo humano y la arquitectura en entornos que buscan proporcionar equilibrio físico y mental. Materiales con un toque cálido, como la madera y los tejidos, y una iluminación indirecta estratégicamente colocada resultan en confort para los sentidos. Minimalista, la decoración presenta una paleta neutra y muebles brasileños originales; algunas piezas fueron diseñadas por la oficina especialmente para la exposición.