Creado por los paisajistas Elaine Kalil y Maurício Ferre, el espacio de contemplación es una invitación a la pausa y al ocio durante la visita a la exposición. Allí los visitantes disfrutan de la generosa zona verde distribuida en parterres, macetas y jardineras de cemento. La vegetación tropical que conforma el paisaje se presenta en variedad de formas, texturas y colores. En el jardín, una escultura en forma de árbol hecha de bambú extiende sus ramas hasta el techo. El toque lúdico lo aportan los columpios dispuestos alrededor de la plaza.