Con características contemporáneas que respetan y dialogan con las del casarón, la intención fue unir los dos estilos. La saleta y el cuarto tuvieron piso y techo originales de la casa. El Concepto CASA VIVA está presente en la personalidad de los proyectos, que incluye dibujos neoconcretos de Amilcar de Castro, en contrapunto con artistas contemporáneos de diferentes generaciones, además de mobiliario firmado.