En nuestro proyecto valoramos nuevos caminos y tendencias para vivir y trabajar después de la pandemia. La casa tiene ahora varias funciones: trabajo, ocio y vivienda. Ante esto, creamos un espacio que se asemeja a “La Casa de la Abuela”, un ambiente lleno de souvenirs, plantas, árboles frutales, colecciones, fotografías, donde el trabajo, la convivencia y el ocio se unen en un espacio que genera una gran sensación de acogida. Aquí, la historia del
El dolor se valora en detalles que marcan la diferencia.