Cuando el paisaje se convierte en inspiración, nace un lugar para soñar. El baño funcional es una invitación a la contemplación y a la pausa. Cada elección revela la búsqueda de un vivir en conexión profunda con la naturaleza. El verde intenso establece un diálogo con la madera, creando una atmósfera acogedora que remite a la memoria afectiva y a la fuerza vital de la tierra. En el espacio, el acervo de la arquitecta se destaca, agregando capas de historia e identidad a un projects marcado por la delicadeza. El papel de pared pintado a mano por Dominique Jardy es protagonista.