Inspirado en la experiencia sensorial de acogida y pausa, el proyecto de Fernanda Farolim propone un respiro. La idea es ser un espacio que abrace al visitante desde la llegada, con elementos que evocan confort, sofisticación y brasilidad, utilizando volúmenes marcados, iluminación intimista y materiales con identidad local. El concepto parte del deseo de resignificar el acto de esperar, transformándolo en experiencia. Estructuras prefabricadas en el método de construcción en seco y cobogós están entre los destacados del projects de 70m2.