Con 64 m2, el espacio traduce la esencia de la Constructora Gandin, marca familiar que construye historias con propósito y afecto. En beige y azul, es una invitación a la reflexión sobre el tiempo y sus caminos. La trayectoria de la empresa cobra forma en detalles que unen pasado, presente y futuro. La luminaria interactiva, inspirada en el icónico Zettel’z, de Ingo Maurer, invita al público a participar con billetes que hacen el espacio aún más vivo. “De nuestra familia a la suya”: más que un lema, un gesto de cuidado.