Las profesionales aplicaron un concepto cool y sofisticado, marcado por la calidez, en el proyecto de 110 m2. Los pilares y estructuras originales de la casa – como el pie derecho y la arquitectura audaz – fueron mantenidos y resaltados por la iluminación directa. El diseño a través del mobiliario, de las texturas, de los tejidos exclusivos, de la madera, de la iluminación y de la tecnología explora la contemporaneidad. Un cuadro de Fernanda Naman es abrazado por el sofá curvo.