Este proyecto trae elementos de la ciudad urbana cosmopolita: cemento quemado y acabados rústicos y metálicos se mezclan con elementos naturales como piedras, madera y vegetación en el mejor concepto de diseño biofílico. Un entorno inspirador, que trae al contexto urbano la necesidad de estar en armonía con el planeta. Con muebles orgánicos para incorporar el diseño de la ciudad con las curvas de la naturaleza, el proyecto presenta piezas distintivas, como el banco de palisandro creado por el arquitecto y diseñador Jorge Zalszupin en la década de 1950 y el lienzo de los artistas Ebert Calaça y Marcelo Solá.