En Loft RG, de Rodrigo Barbosa, la funcionalidad marca la pauta. Todo allí está diseñado para proporcionar una vida práctica. Pero, por supuesto, sin renunciar a la comodidad. Es una casa pequeña, totalmente automatizada, con máquinas que lavan, secan, planchan, cocinan, abren y cierran cortinas con un comando de voz. Los espacios están integrados y dimensionados, los materiales son sostenibles y el uso de la tecnología aporta una mayor eficiencia energética. “Un ahora más consciente es el regalo que nos damos a nosotros mismos para un futuro mejor. Por eso, en nuestro loft, preferimos los productos fabricados con materiales reutilizados”.