El proyecto de los arquitectos André Alf y Marina Lage es una invitación al relajamiento incluso en medio de la tecnología. El ambiente de 125m2 refuerza el movimiento mundial que busca equilibrar el uso de la tecnología con elementos naturales. La idea es propiciar a la joven pareja ocupante del loft momentos en los cuales conectar es una realidad y desconectar una necesidad. Elementos naturales como madera, palhinha y piedra natural hacen contrapunto al videowall. El baño con bañera tiene jardín integrado a un espejo de agua.