. El espacio de 80 m2 hace referencia a las antiguas “garçonnières”, o pequeños apartamentos destinados a encuentros amorosos. Como en un projects como este, la idea es que sus visitantes se desconecten de la realidad externa, el arquitecto buscó mezclar diferentes lenguajes arquitectónicos, con muchos elementos aéreos, a modo de los pilotis y el cielo raso neoclásico. El resultado es una atmósfera de fantasía y sensaciones, reforzada por la luz indirecta y los toques lúdicos, como la piscina de pelotas.