Felipe Valadares y Liesid Neto desarrollaron un ambiente para un joven apasionado por el arte, la gastronomía y los descubrimientos culturales, que actúa como refugio en el contexto de la vida contemporánea. El espacio moderno y acogedor refleja una rica combinación de historias y experiencias. La configuración integrada y espaciosa del ambiente, realzada por el hermoso paisaje marino visto desde las ventanas en arco, promueve una profunda conexión con el interior de este joven estudioso, rescatando recuerdos afectuosos. Para los materiales se optó por la ligereza del vidrio, la modernidad del acero y la elegancia del cuero y la madera.